Trabajar de forma más inteligente con la inteligencia artificial:
Traer al presente el futuro del trabajo.
La siguiente fase de la transformación digital ya llegó. La tecnología que utilizamos en la actualidad nos ha ayudado a alcanzar niveles de productividad, innovación y creatividad que habrían sido casi inimaginables hace una generación. Y ahora, el horizonte de posibilidades vuelve a ampliarse con la aparición de aplicaciones prácticas y cotidianas de inteligencia artificial. Las decisiones que tomen los líderes empresariales sobre la inteligencia artificial pueden revolucionar el trabajo y el éxito que se obtenga de ella.
La inteligencia artificial permite a su organización remodelar la manera en que se define y realiza el trabajo cada día, independientemente del sector, la organización o la función. Puede ayudar a su fuerza de trabajo a lograr una mayor productividad y eficiencia, una innovación y creatividad sin precedentes y un crecimiento empresarial y económico más eficaz.
En su momento de mayor actividad, los empleados pueden dedicar en promedio una jornada laboral completa a revisar correos electrónicos o asistir a reuniones cada semana. Este fenómeno, denominado deuda digital, cuesta a las organizaciones mucho tiempo y dinero cada día. Al mismo tiempo, la innovación se resiente por el tiempo que los empleados dedican al trabajo pesado para mantener el ritmo.
Las personas que luchan por encontrar tiempo y energía para hacer su trabajo (casi dos de cada tres empleados encuestados) tienen más del triple de probabilidades de encontrar especialmente difícil el pensamiento innovador y estratégico. La búsqueda de la innovación se ve suplantada por la necesidad de encontrar la eficiencia. La introducción de herramientas de inteligencia artificial para aliviar la carga de la deuda digital puede dar a los empleados la libertad de enfocarse en un trabajo de mayor valor. La inteligencia artificial puede convertirse en un asistente indispensable que se encargue de las tareas más tediosas y repetitivas del día para que sus empleados puedan dedicarse a la creatividad y la innovación. El alto costo de la deuda digital.
Reconectar con el trabajo orientado a la misión.
Modelos de lenguaje e IA generativa
Para comprender la capacidad de la inteligencia artificial para facilitar la productividad, primero tenemos que entender cómo funcionan estas nuevas tecnologías. Algunos de los avances más interesantes de la inteligencia artificial en la actualidad proceden de los grandes modelos de lenguaje (a menudo denominados LLM) y la IA generativa. Los modelos de lenguaje son un tipo de inteligencia artificial generativa especialmente indicado para ayudar a transformar el trabajo diario de los empleados modernos. Acceden a vastos conjuntos de datos con una técnica llamada “aprendizaje profundo” para comprender, analizar y generar un lenguaje natural, similar al humano, con el que es fácil trabajar. Con una herramienta de inteligencia artificial como Microsoft Copilot, un modelo de lenguaje actúa como “un manual de instrucciones que se utiliza realmente” para “analizar un tema justo al nivel que se necesita”. Una vez analizada y modificada la solicitud del usuario, el modelo de lenguaje trabaja para crear una respuesta adecuada basada en datos relevantes como documentos creados con anterioridad, datos de Internet, etc.
Cómo la inteligencia artificial puede ser su socio en productividad
Los modelos de lenguaje están diseñados para tomar sus palabras y convertirlas en una herramienta de productividad como nunca antes habíamos visto. El objetivo es liberarlo a usted y a su fuerza de trabajo de tareas tediosas y que consumen mucho tiempo, permitiendo que todos vuelvan a conectar con la misión de su organización, con la razón por la que su equipo se siente impulsado a realizar un trabajo significativo cada día. ¿Qué ocupa la mayor parte del tiempo diario de sus trabajadores: diseñar el último avance o ponerse al día con la deuda digital? Casi dos de cada tres empleados creen no tener tiempo o energía para hacer su trabajo. Ya sea que se trate de responder a correos electrónicos, asistir a reuniones o agregar información para completar
un proyecto, la inteligencia artificial puede ayudar a sus empleados a trabajar de forma más inteligente para liberar más tiempo para la lluvia de ideas de la próxima gran idea.
Herramientas IA en acción
Las herramientas de inteligencia artificial como Microsoft Copilot pueden funcionar de dos formas para mejorar la productividad: dentro de las aplicaciones que utiliza a diario y en respuesta directa a sus indicaciones. Imagine que trabaja en PowerPoint para crear una presentación convincente y basada en datos para un nuevo cliente potencial. Copilot puede extraer información pertinente de otros documentos que ya haya creado para apoyar los temas clave de su presentación. Lo que antes le hubiera llevado horas, ahora puede hacerlo en un instante. O imagine que vuelve de una semana de vacaciones e intenta ponerse al día con el correo electrónico. Copilot en Outlook permite despejar una bandeja de entrada desordenada en cuestión de minutos, para que pueda retomar con rapidez el trabajo productivo. La inteligencia artificial también puede encargarse de la laboriosa tarea de escribir nuevos contenidos generados a partir de sugerencias y recursos proporcionados por los usuarios.
En Word, Copilot puede redactar el primer borrador de una propuesta de negocio a partir de las notas capturadas de la transcripción de una reunión, lo que le da una gran ventaja. Y si esa primera versión no es exactamente lo que estaba buscando, puede utilizar Copilot para arrojar luz sobre un enfoque alternativo mejor, que de otro modo no habría visto. En otras palabras, las herramientas de inteligencia artificial pueden ayudarle a descubrir un nuevo nivel de pensamiento estratégico y creativo. Casi el 90 % de las personas que utilizan herramientas basadas en inteligencia artificial se sienten más realizadas porque pueden enfocarse en el trabajo que realmente importa.
Garantizar una inteligencia artificial responsable
La inteligencia artificial responsable se construye sobre una base de principios éticos que anteponen a las personas. Aunque la inteligencia artificial presenta oportunidades aparentemente infinitas de productividad, colaboración y crecimiento, es fundamental que hagamos hincapié en la importancia de garantizar la equidad, la transparencia y la responsabilidad en todo su diseño e implementación.
El potencial de una fuerza de trabajo impulsada por la IA
A casi la mitad de los empleados les preocupa que la inteligencia artificial sustituya sus puestos de trabajo, pero la investigación muestra que los líderes empresariales están más interesados en cómo la IA puede potenciar a sus empleados, no ocupar sus puestos. Los líderes empresariales inteligentes tendrán en cuenta el valor de la productividad ahorrada por una mano de obra capacitada por la inteligencia artificial y seguirán ciertos principios para implementar la IA de forma responsable. Por ejemplo, los líderes empresariales pueden garantizar la equidad y la inclusión mediante la creación de equipos diversos de toda la organización para implementar y solucionar problemas de la inteligencia artificial. La promulgación de políticas y normativas para proteger los datos de los usuarios es también una consideración esencial para mantener la privacidad y la seguridad en la inteligencia artificial.
La inteligencia artificial responsable mantiene el control de las personas, actuando como un ayudante de apoyo (no como un colaborador en igualdad de condiciones) para ayudar a su fuerza de trabajo a innovar y demostrar lo valiosos que son y pueden seguir siendo.
El usuario tiene el control.
Un aspecto que considerar es que el uso responsable de la inteligencia artificial tiene que ser adaptable a las necesidades cambiantes de la gente y a las prioridades normativas.
Las organizaciones deben tener claro que la inteligencia artificial por sí sola nunca podrá competir con el talento humano ni sustituirlo; de hecho, es ineficaz sin un usuario que la controle.
La inteligencia artificial generativa está programada para aprender de la interacción del usuario con ella, ajustando y mejorando las respuestas en función de las actualizaciones que el usuario hace de las indicaciones.
Sin esa fuerza humana impulsora, la inteligencia artificial no puede mejorarse ni adaptarse. Todos tenemos la responsabilidad compartida de acercarnos a la inteligencia artificial sabiendo que nuestras aportaciones son las que determinan lo solidaria, beneficiosa y eficaz que puede llegar a ser esta tecnología.
Una nueva forma de trabajar
No hay duda de que esta generación de inteligencia artificial tiene el potencial de inspirar nuevos niveles de creatividad, productividad y colaboración en nuestros trabajadores. Ayuda a las personas a redescubrir la plenitud e impulsa el aumento de la eficiencia de formas emocionantes y transformadoras.
Con la ayuda por una fuerza de trabajo dedicada y apasionada y por sus cualidades humanas únicas (intuición, empatía y pensamiento crítico), la inteligencia artificial puede ayudar a las personas a realizar un trabajo mejor y más útil.
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